16 [y último] de 52 del 2014

La Doctirna del Shock
Naomi Klein. 


750 páginas de librín ideocrático izquierdoso sin monitos. Como el 20% son de las referencias.


La tesis es de que la psicología, la sociología y la economía rapaz de libre mercado tuvieron un hijo, que lo parió Milton Friedman y que se llama doctrina del shock. La tesis se podría para sola, pero (siguiendo con las metáforas familiares) como la engendró y crió una madre sobreprotectora llamada izquierda mesiánica paternalista de país de primer mundo, termina por no desarrollarse la pobre.

La defensa antirevisionista de animales como Hugo Chávez, Andrés Manuel o la APO (estos últimos dos que no pasan de un párrafo compartido, hasta eso) me hace dudar de todas los demás personajos que también intenta defender. Como buena ideóloga de izquierda quiere convertir su tesis en una metáfora y la metáfora en fábula. Y la fábula requiere de buenos y malos. Allí es donde fracasa estrepitosamente. En eso y en la sobreabundancia de ejemplos, cada ejemplo con su narrativa cada narrativa con su malo y su bueno. Hueva. Lo he dicho y lo repito, la gente que sólo es capaz de expresarse con ejemplos carece de inteligencia.

Los Yndios son buenos. Los imperialistas son malos.
Los economistas son malos. Los políticos de izquierda buenos.
La pobreza es pureza. La riqueza pervierte.
Folklore sí. Progreso no.


Todas esas son textrua que le sobra a la (posible) explicación de el intervencionismo Americano de los setentas en adelante que combina intervenciones militares con económicas. Explicado así no suena mal. Cuando Naomi lo quiere vender como lucha entre buenos y malos le da al traste, deja de hablar con el mundo y se centra en prédica a sus propios conversos. Se mira al ombligo. Se cierra el círculo. Librín ideocrático dizquierdoso, les digo,


*** para la Doctrina del Shock de Naomi Klein.
(Fue el primer libro que empecé en el 2014 y lo terminé por pura disciplina el 8 de enero de 2015)
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