20150108

16 [y último] de 52 del 2014

La Doctirna del Shock
Naomi Klein. 


750 páginas de librín ideocrático izquierdoso sin monitos. Como el 20% son de las referencias.


La tesis es de que la psicología, la sociología y la economía rapaz de libre mercado tuvieron un hijo, que lo parió Milton Friedman y que se llama doctrina del shock. La tesis se podría para sola, pero (siguiendo con las metáforas familiares) como la engendró y crió una madre sobreprotectora llamada izquierda mesiánica paternalista de país de primer mundo, termina por no desarrollarse la pobre.

La defensa antirevisionista de animales como Hugo Chávez, Andrés Manuel o la APO (estos últimos dos que no pasan de un párrafo compartido, hasta eso) me hace dudar de todas los demás personajos que también intenta defender. Como buena ideóloga de izquierda quiere convertir su tesis en una metáfora y la metáfora en fábula. Y la fábula requiere de buenos y malos. Allí es donde fracasa estrepitosamente. En eso y en la sobreabundancia de ejemplos, cada ejemplo con su narrativa cada narrativa con su malo y su bueno. Hueva. Lo he dicho y lo repito, la gente que sólo es capaz de expresarse con ejemplos carece de inteligencia.

Los Yndios son buenos. Los imperialistas son malos.
Los economistas son malos. Los políticos de izquierda buenos.
La pobreza es pureza. La riqueza pervierte.
Folklore sí. Progreso no.


Todas esas son textrua que le sobra a la (posible) explicación de el intervencionismo Americano de los setentas en adelante que combina intervenciones militares con económicas. Explicado así no suena mal. Cuando Naomi lo quiere vender como lucha entre buenos y malos le da al traste, deja de hablar con el mundo y se centra en prédica a sus propios conversos. Se mira al ombligo. Se cierra el círculo. Librín ideocrático dizquierdoso, les digo,


*** para la Doctrina del Shock de Naomi Klein.
(Fue el primer libro que empecé en el 2014 y lo terminé por pura disciplina el 8 de enero de 2015)

20140915

¿Y qué si es iterativo?

Que el diseño es un proceso iterativo y no lineal, les dije a mis alumnos hace poco.

Es día no dijeron nada. Pero para la  siguiente corrección era evidente que siguen pensando en un un proceso que no sólo es lineal por su configuración unidireccional, sino que es un proceso unidimensional. No hay paralelos, no hay posibilidades, no hay una base ancha para un resultado filoso.

Creo que cuando les estoy corrigiendo ellos recitan ...Einstenio, Erbio, Escandio, Estaño...  Se defienden de mi intromisión en su proceso de mínimo esfuerzo que se han esforzado tres añotes en perfeccionar y aprender.

¿Y qué si el diseño es iterativo?

1. Borra, quita, elimina.
2. Explora varias opciones
3. Cada paso es un proceso completo y se explica a sí mismo
4. Cada parte del proceso alimenta a las demás. Y eso no sólo es posible explicarlo es necesario.
5. El análisis está incompleto y le sobra la mitad.
6. La calificación es irrelevante. El resultado lo es.
7. Hay paralelos.
8. Las necesidades técnicas empiezan a aparecer temprano y no como un añadido posterior.
9. Las cosas cambian.
10. Se desecha el 80% del trabajo.

(Ahora que esto se convierta en un prezi bien hecho, /igualy/ se los vengo a presumir. O no)

20140903

(11/52) La Muerte de Ivan Ilych. Lev Tolstoi

Me encantan los escritores rusos.

La reflexión del valor de la vida a través de la enfermedad, luego agonía, luego muete de Ivan Ilych y la ruptura de (lo que nos dicen que debería ser) la familia. Y que de todos modos no era.

La espiral descendente.

La muerte. Eso.

***** para La Muerte de Iván Ilych

(10/52) Américo Vespucio. Stefan Zweig


Después de ir a ver "El Gran Hotel Budapest" (sabiendo que había sido escrita y dirigida pensando en la "escencia" de Zweig) y con la referencia de haber disfrutado mucho otras biografías escritas por Mr. Zweig decidí leerme este ensayito sobre el teléfono descompuesto que provocó el bautizo de un continente con el nombre de un señor que no lo descubrió.

Contrario a lo que me enseñaron en la primaria, Don Américo Vespucio sí estuvo en América, no fue solo un cartógrafo teórico, le dedicó un buen de su chamba (al menos tres viajes) a América. Qué el no pidió el nombre, que el que le uso el nombre tampoco lo hizo intencionadamente y que fue amigo de Cristobal Colón.

Como siempre, Zweig, es subjetivo, colorido y sabroso para escribir de las vidas de personajes que parecieran sosos en otros libros, especialmente en los académicos. Aún no llego al Zweig profundo, el imaginativo. ¿Cual será bueno para eso?

**** para Zweig.

(12/52) Pygmy. Chuck Palahniuk

Chuck Palahniuk es un maestrazo. Es de los que tienen la capacidad de revolverse en la mierda y todavía venir a darte un abrazo. Es un rudazo de la escritura sin recurrir a la figura del escritor atormentado que tanto le detesto a Bukowsky.

El libro lo leí en inglés. Me lo regalaron en la navidad del 2012 y había andao orbitando el buró y el retrete en busca de tiempo y espacio para leerlo, pero requiería esfuerzo y dificilmente le daba su tiempo para avanzarle. El libro está escrito en forma de despachos que el (adolescente) agente de inteligencia de algún país izquierdista no idetificado va enviando relativos a la Operación Havoc.  Su indoctrinación, sus tácticas y sus observaciones de la vida clasemediera gringa son una delicia sólo superada por el constante mal inglés (que se pierde en la traducción al castizo, créanme, lo intenté cuando empecé a tropezar con la lectura directo del original) en que expresa sus siempre inadecuadas observaciones. Humor para pensar.

La cereza del pastel son las citas de pensadores de izquierda con las que va intentando encapsular su indoctrinación a los hechos y necesidades intelectuales de su misión. Bario, Berkelio, Berilio, Bismuto... 

***** para Pygmy

(13/52) Música para Camaleones. Truman Capote

Empecé por ver Infamous en el Netflix, la historia de Truman Capote escribiendo A Sangre Fría. Decidí que quiería leer a Capote, pero que no iba a leer A Sangre Fría, por lo menos no inmediatamente, para no estar contaminado por la peli. El único otro libro de Capote que ya tnía era Mpusica para Camaleones. Con la introducción ya me tenía el méndigo chaparro.

Música para Camaleones es una serie de relatos breves (y una mini novela, dice Capote) que divaga entre su obsesión por la nota roja, el galmour de NY y sus raíces en New Orelans. El estilo  es exactamente el que me gusta, el que me llevó a Hemingway, ese estilo al que no le sobra nada. Dice Capote, por cierto, en la introducción, que hizo la selección de Música Para Calamones criticándose a sí mismo, intentando purgar su estilo de escritura desde A Sangre Fría. No me crean a mí, yo no he leído la otra. Pero lo que sí es cierto es que en el relato breve la prosa pulidísima de Capote es fantástica.

Sus descripciones en dos patadas y sus juegos de palabras son una maravilla. Ya lo chuleé demasiado, A ver si no le arruino la lectura a alguien.

***** para Música Para Camaleones

20140820

(9/52) Las Ventajas de Ser Invisible, de Stephen Chbosky



Se lo dí a mi niña para leer este verano.

Le dí el libro, por que los primeros cinco minutos de la peli estaban muy fuertes para ella. Y el libro baja los niveles drogo-eróticos a la etapa cognitiva de cada niño. Les despierta dudas, pero no les agrega información... O eso creo.

Además, las dudas que quiero que le despierte el libro, son cosas que YA quiero que me pregunte. Por eso leí el libro junto con ella, o al mismo tiempo que ella. Y luego hemos estado comentando algunas cosas en la lavada de trastes nocturna. Bien ñoña la escena, no saben. :')

Pero fuera de las razones prácticas, adoré el libro, la estructura, los personajes, las situaciones.
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El libro, narra el primer año de prepa de Charlie y sus intentos por "involucrarse" en cosas. Y dejar de ser sólo un observador. Pero ser observador es su esencia.

"Tú ves cosas. Te las callas. Y las comprendes."
-Patrick. 
El libro es una novela epistolar, igual de dramática que Werther, si quieren. Sólo que aquí las cartas van dirigidas al lector, o eso parece, o tal vez no por que en las primeras líneas refiere a un suceso específico que relaciona a Charlie y al destinatario que nunca queda claro. Aderezada con una lista de lecturas que un maestro que aparece sin mayor forma que comentarios ocasionales a lo largo del libro (inicia spolier)para después dar forma a sí mismo y a Charlie en una cena y en la visita al hospital de el final (termina spolier) le encarga a Charlie para leer a lo largo del año escolar.   

Completada, redondeada, afinada con el soundtrack.



Y los demás personajes, con sus niveles de protagonismo bien especiales son el fondo del libro. Los pedos de Patrick, la fuerza de Mary Elizabeth. No me hagan hablar de Sam, en buen plan.

Y bueno, ultimadamente:

"Es raro, porque a veces leo un libro y pienso que soy los personajes del libro."
-Charlie. 
Eso.
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Comentario al margen. El título en inglés, su sonoridad y su significado se pierden enteros en la traducción al español. Leí el libro la mitad en español y luego en inglés.

***** para Las ventajas de ser un Wallflower.

(8/52) Observe a su Gato, Desmond Morris

Libro de gatos. Escrito en un lenguaje plano, casí técnico. Son capitulines de una a tres páginas. A ver si con El Mono Desnudo se reivindica don Desmond.

** Para "Observe a su Gato"

20140815

El barrio y la ruina

Decía/digo todo el tiempo que yo nací urbano.

El nuevo urbanismo, el sentido de barrio, las bajas velocidades, las distancias caminables, el trazo pocesional, la densidad y todas esas cosas que han ahora nos explican que son indispensables para crear comunidad ya las conocía. Soy de barrio. Soy de la cuadra en la que se organizaban los partidos de fut y en la que los escasos carros que había, evitaban estacionarse en mi cuadra por que abundaban los balonazos.

Mi calle era de baja velocidad (por el adoquín, por el ancho variable, por los partidos de fut y las viejitas que iban a alguna de las 4 iglesias o a chismear con otras viejitas.

Mi calle estaba equipada con Iglesias, escuelas, tiendas, papelerías.

Para ir al centro de la ciudad pasaba por 3 calles, 4 jardines, tiendas innumerables, ESPACIO PÚBLICO. Eso era caminando. Para ir en camión había dos rutas de ida, tres de regreso.

***

Con las últimas lluvias se cayeron (al menos) tres fincas de adobe. Las perdimos, pero no con la última lluvia, las perdimos en cuestiones de abandono, de fincas intestadas, de fincas difíciles de mantener (eso creen los que nunca han vivido en casas de adobe). La ruina se anda apropiando de mi barrio. Se está llenando de viejitos descuidados que siguen saliendo a barrer el frente de su casa, viejitos que no saben de cuotas de mantenimiento para que alguien más se haga cargo de su banqueta y la mitad de la calle que son suyos y les corresponden. De viejitos que conocen por su tono y por sus horas las campanadas de las iglesias. Viejitos que antes tenían una cerradura con un cordón cuya punta estaba en el lado de afuera de la puerta y que cualquiera podría haber abierto (pero que en la noche no sólo cerraban con llave sino que atrancaban, literalmente, la puerta)

La ruina del barrio no está en su desgaste obvio, aunque allí sea donde se nota. La ruina del barrio en el centro está en la sustitución torpe que estamos haciendo de los valores que hicieron 300 o 400 años de comunidad por oropel mercadológico. Mercado-lógico, según eso.

***

Ando proponiendo comunidad abierta, donde el mercado dice cerrada.

Ando porponiendo el jardín frente al equipamiento donde el pro-forma financiero dice que eso eleva inultilmente el precio de la calle y de las tuberías que trascurren por enfrente.

Ando proponiendo señalética en lugar de pasto en banquetas que sirban para caminar y conectar, en lugar de pensar en la rampa.

Ando hablando de Centro de Barrio desde hace un año a gente que sigue creyendo el el mall metido en una caja de aire acondicionado, para que venga un "experto" que cobra por hora a decirle Town Center.

Así anda el negocio.

20140812

(7/52) Los Años de Peregrinación del Chico sin Color de Hakuri Murakami

Colorless Tsukuru Tazaki and His Years of Pilgrimage
Me tomó tiempo acostumbrarme al ritmo de Hakuri Murakami, me pareció un escritor demasiado presente en sus libros. Hay una "voz en off" que no se marcha. Sus metáforas no son del protagonista ni de un narrador, son directamente del escritor detrás del libro.
Era alto, corpulento, ancho de hombros. No obstante su envergadura,  se movía con agilidad y avanzaba a zancadas y daba la impresión de que tenía cierta prisa. Era, sin duda alguna, Ao. Incluso de lejos, Tsukuru tuvo la impresión de que apenas había cambiado. Simplemente se había ensanchado todo él. Como cuando la familia crece y hay que remodelar la casa... 
Pero la historia, simple, dibuja un trasfondo de angustia, de conflicto interno, de búsqueda que es maravilloso. No quiero ni tocar la trama que es muy simple y parte de la pandilla de preparatoria de Tsukuru Tasaki y de como el simbolismo de su nombre y el de sus amigos le marca.

Las referencias a la cultura japonesa se expresan francas pero se imbuyen discretas, se cuelan en la historia y le dan al mismo tiempo color y andamiaje.

Todos los individuos que salen en la foto miran hacia abajo como por mutuo acuerdo, con expresión sombría, apagada; parecen peces enlatados. El pie de foto rezaba: "Es posible que japón se haya convertido en un país próspero, pero la mayoría de estos japoneses cabizbajos no parecen demasiado felices". La fotografía dio la vuelta al mundo.
Tsukuru ignoraba si la mayoría de los japoneses eran de veras infelices o no. El motivo por el que todos los pasajeros que bajan las escaleras de la atestada estación de Shinjuku por las mañanas miran hacia abajo no es por que sean infelices, sino porque mas bien están atentos a sus pasos. En las grandes estaciones en las horas punta, esto es vital para no tropezar, para no perder un zapato. En el pie de foto no se mencionaba ese motivo, que es el verdadero. Además, es posible que nadie que camine mirando al suelo con un chubasquero de tonos oscuros parezca feliz. Aunque, por supuesto, quizá esté justificado llamar sociedad infeliz a aquella en la que uno no puede ir al trabajo todas las mañanas sin preocuparse de perder un zapato.
 No puedo esperar a leer el siguiente del señor Murakami.

Nota al margen: Que fea es la portada de la edición en español.